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17/10/18

Seguro no conocías la importancia de tu autoestima


Seguro no conocías la importancia de tu autoestima
Seguro no conocías la importancia de tu autoestima

Muchas creencias que tienes sobre ti hoy son un reflejo de los mensajes que recibiste de personas cercanas a lo largo del tiempo...

cubahora.cu

La estimación de uno mismo, conocida como autoestima, es la opinión que tienes sobre ti mismo y cómo te sientes en relación con tus habilidades y limitaciones.

Es muy beneficioso en los andares de la vida poseer una opinión realista y objetiva, pero saludable, sobre sí mismo. Se va conformando a través de pensamientos y experiencias acumuladas a través del tiempo y comienza en la niñez temprana.

Las relaciones con tus seres queridos, como padres, hermanos, maestros y otras personas importantes son esenciales para tu autoestima. Muchas creencias que tienes sobre ti hoy son un reflejo de los mensajes que recibiste de estas personas a lo largo del tiempo. Si no han sido justos, equilibrados y objetivos, deséchalos.


LAS VENTAJAS DE UNA AUTOESTIMA REALISTA


Cuando llegas a conocerte y posees una autoestima realista, objetiva y equilibrada, te sientes muy bien contigo mismo y te conviertes en una persona que se considera merecedora del respeto de los que lo rodean. Conoces tus limitaciones y te preocupas de la constante superación educacional, económica o social con el fin de superar esas limitaciones y cada día sentirte mejor contigo mismo.

Quienes tienen la autoestima baja se consideran a sí mismos y sus propias opiniones de poco valor y viven en una constante preocupación por no considerarse personas suficientemente buenas y no saben o no quieren saber cómo mejorarse.


ELEMENTOS QUE CONFORMAN TU AUTOESTIMA

Entre los más importantes se encuentran las experiencias en el hogar, la escuela y la sociedad que te rodea, y tus pensamientos sobre ellas. Los señalamientos que se te hagan, siempre que consideres que son reales y espejo de tus defectos, inteligentemente debes superarlos desde los primero años de tu vida.

No te vuelvas rebelde contra ti mismo. Sería un absurdo. Que predomine tu inteligencia y tu capacidad de adaptación y proponte cambios graduales, pero de manera constante, para tu propio beneficio. Podrás darte cuenta de esos buenos cambios observando la forma en la que otras personas reaccionan ante ti.

Por todos los medios debes conseguir que ni la edad, enfermedades, discapacidad o lesiones influyan en la percepción positiva que tienes sobre ti mismo. Todo es superable. Si has creado una vida positiva considera que mientras más años pasen, mayor será tu experiencia y tu capacidad de superación, siempre manteniendo estilos de vida saludables para que tu cuerpo y mente estén en forma, como es la alimentación adecuada o las actividades físicas. Cada día crecerá tu experiencia y tendrás un mejor estatus social para beneficio de tu autoestima.

Filtra los mensajes de los medios y nunca te dejes abatir por noticias deprimentes. Búscale a toda esa información su parte buena que seguro encontrarás formas de inspiración para tu vida, tanto de una noticia, un reportaje como de la vida de cualquier persona notable. ¿Si otros han podido llegar utilizando las mismas 24 del día que todos tenemos por igual, por qué tu no? Revisa eso y comienza a utilizar tu tiempo con mayor eficacia. Es nuestro mayor capital otorgado por la naturaleza a todos por igual y durante toda la vida.


TUS REACCIONES EMOCIONALES


Cuando por lo general recibes comentarios positivos, probablemente te verás a ti mismo como una persona valiosa y tendrás una autoestima más saludable y el deseo de ser mejor cada día.

Si recibes comentarios negativos sistemáticamente y sueles ser objeto de críticas, bromas o comentarios desfavorables es más probable que llegues a tener una baja autoestima. Por eso debes huirle a los siempre criticones, aunque sean familiares cercanos. Para nada ayudan y pueden influirte de manera negativa. Rodéate de personas juiciosas con deseos de ayudar a los demás.

Tus pensamientos están bajo tu control. Si te enfocas en tus debilidades y fallas para esforzarte por cambiar para bien, esto puede ayudar a desarrollar una mirada más equilibrada y precisa de ti mismo. Comenzarás a sentir una especie de felicidad interior permanente.


CUIDADO CON LAS EXAGERACIONES

Tener autoestima saludable es positivo y significa que tienes una mirada equilibrada y precisa de ti mismo. Tienes una buena opinión de tus cualidades positivas, pero al mismo tiempo reconoces tus defectos y tratas de superarlos.

Ahora bien, fanfarronear o sentirte superior a otros no es para nada un signo de demasiada autoestima. Es, más bien, evidencia de inseguridad y baja autoestima. La humildad bien dosificada y el deseo de ser útiles a los demás, ayuda. Mantener una visión saludable y realista de ti mismo no significa hacer alarde de tus virtudes o humillar a los demás. Significa aprender a aceptarte y a respetarte, incluso, con tus errores.

Cuando te valoras de manera muy equilibrada y veraz a ti mismo y tienes una buena autoestima te sientes seguro y valioso. Tienes relaciones generalmente positivas con otras personas y confías en tus capacidades.

También estás más abierto a aprender y a recibir comentarios, lo que puede ayudarte a adquirir y dominar nuevas habilidades. Serás capaz de establecer relaciones seguras, positivas y honestas, y serás menos proclive a mantener relaciones poco saludables. Al ser realista en tus expectativas tienes menos probabilidades de ser extremadamente crítico contigo mismo y con los demás. Tendrás mayor capacidad de resiliencia y podrás tolerar y resolver las situaciones estresantes y los contratiempos de la vida con mayor facilidad.

30/10/17

Tips para saber si tienes una buena autoestima [30-10-17]

 
Tips para saber si tienes una buena autoestima

¿Tienes una buena autoestima? Echa un vistazo a lo que dice un experto sobre este tema y haz el análisis que recomienda para saber qué es lo que piensas sobre ti mismo

La autoestima se compone de la autoimagen, la autopercepción y el autoconcepto. Todos los seres humanos tenemos una imagen de nosotros mismos más o menos cercana a la realidad, de cómo es nuestro cuerpo y nuestra imagen al exterior. Podemos o no sentirnos cómodos con esa imagen, sin embargo es una construcción mental que hacemos a partir de lo que nos enseñan y de lo que idealizamos (modelos, actores, etc.).

La autopercepción está ligada a lo que los demás aportan a nuestra imagen, esto es si somos o no aceptados, si nuestra presencia es bien o mal recibida, si nuestra interacción con los demás corresponde a lo que pienso o veo de mí mismo.

El autoconcepto se forma de lo que a uno le enseñaron que es y de la imagen de uno mismo que se proyecta hacia fuera, la cual se traduce en las palabras con que uno se autodefine, como puede ser hablar de las propias capacidades de una manera justa, exagerarlas o autoofenderse. De acuerdo a la naturaleza de las mismas, será como los demás nos traten, ya que es la forma en que uno les está indicando que quiere ser tratado.

Lo más importante es aceptar nuestra propia imagen y si hay alguna cosa que no nos agrada, trabajar en ella. Si tienes sobrepeso y no te resulta agradable, lo adecuado sería tratar de alimentarte sanamente o buscar ayuda de un nutriólogo. Lo que los demás dicen de ti, está relacionado con la manera en que uno se expresa de sí mismo, como cuando se dicen frases como: “ya se que lo que voy a decir es una tontería”, “aunque no me creas…”, y si los demás no tienen una mala imagen o concepto de uno, al decir estas palabras, se puede hacer que lo tengan a partir de ellas.

Es importante aclarar que si bien estos elementos influyen, no son determinantes, ya que a pesar de que alguien pueda desarrollar una imagen de nosotros, nadie más que uno mismo establece la totalidad de su persona.

Existe un ejercicio muy simple que nos ayuda a detectar si tenemos o no una adecuada autoestima. En una hoja de papel dibuja tres columnas, en una se anota qué es lo que piensas de ti, en otra cómo te tratan los demás y en la tercera cómo te sientes ante esto. Si el resultado arroja que experimentas emociones como tristeza, enojo o frustración, será un indicativo de que está atentando contra tu autoestima.

Cuando hacemos referencia a la persona que somos, es importante hacerlo siempre de manera respetuosa y justa, sin ofendernos o calificarnos de forma que nos minimice u ofenda, pero también es necesario tomar esta misma medida con las personas que nos rodean, es decir, no debemos permitir que nos maltraten o que hablen mal de nosotros.

28/10/17

¡Cuidado! Tener muchos amigos en Facebook puede afectar la autoestima [28-10-17]


¡Cuidado! Tener muchos amigos en Facebook puede afectar la autoestima

Un estudio reveló que revisar constantemente el estado de los contactos en la red social llevaría a experimentar síntomas depresivos, en especial si se tiene un gran número de amigos.

El diario colombiano El Tiempo publicó la historia de "Pablo" un joven de 19 años con dos cuentas de Facebook para sí mismo. Sin embargo, sólo una era la que mostraba al verdadero hombre detrás del computador, mientras que la otra, en la que exhibía una personalidad completamente distinta, fue inventada porque el usuario se sentía "apenado" por tener que mostrar una vida tan normal en la red.

Este caso muestra una de las consecuencias que, según especialistas, traería la adicción a las redes sociales: baja autoestima.

Un estudio realizado por el psicólogo Mudra Mukesh, del Instituto de Empresa de Madrid, arrojó que quienes revisaban constantemente el estado de sus amigos en Facebook se calificaban negativamente a sí mismos en comparación a sus contactos en la red, por el contrario de quienes no habían usado el sitio recientemente.

Por otra parte, se descubrió que el número de seguidores en Facebook también tenía relación con la autoestima de los usuarios, puesto que las personas con más amigos tendían a mostrar más síntomas depresivos luego de revisar las publicaciones de éstos, a diferencia de quienes tenían un menor número de contactos, y que no mostraron cambios de ánimo tras revisar sus páginas.

Según palabras de Mukesh a Live Science, la causa de esta baja autoestima sería que, al tener muchos amigos en Facebook, el sitio se convierte en una exhibición interminable de los logros del resto, información que hace que el usuario se sienta peor sobre sus propios -o falta de- atributos.

Otro estudio, de la Universidad de Houston, arrojó que Facebook se habría convertido en una nueva herramienta usada por adolescentes, en especial hombres, para competir entre sí, lo que los llevaría a deprimirse.

"Parece que los jóvenes, cuando se comparan socialmente entre sí en Facebook, tienden a desarrollar síntomas depresivos", señaló a Live Science Mai-Ly Nguyen, quién trabajó en esta investigación.

La competencia que se gatilla entre los usuarios puede hacer que se insulten entre sí, como ocurrió en el caso de una página de Facebook llamada "Weight Weekly", la cual tenía el único propósito de burlarse de Jessie Walkup, una joven tejana de 23 años con sobrepeso.

Para Marcela Concha, directora de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (SOPNIA), buena parte de este fenómeno se debería a la sociedad actual que incentiva la competencia entre los jóvenes. "Ahora es normal que compitan por tener una mejor imagen, lo que ocurre en Facebook es que ahí se puede seleccionar lo que se quiere proyectar, la mejor foto o comentario, y esto genera una realidad virtual que no refleja la verdad", cuenta la psiquiatra.

Si bien la adicción a Facebook no está catalogada aún como enfermedad, ya existen quienes están preocupados por darle tratamiento. En Italia, por ejemplo, se abrieron dos clínicas dedicadas a esta patología.

Por su parte, Concha recomienda a los usuarios de la red a limitar su exposición a Facebook, no sólo por la competencia que se desata en la página, sino también para evitar demostraciones más agresivas que se dan entre contactos. "Las descalificaciones a través de Facebook son bastante crueles", afirma. Por esto también sugiere que las comparaciones entre amigos deberían basarse en las interacciones en la vida real y no en las publicaciones en internet.

16/10/17

Me quiero mucho, poquito, nada [16-10-17]


Me quiero mucho, poquito, nada

Hablemos un poco acerca de la autoestima, que me parece es una de las bases del bienestar psicológico.

Hay muchas definiciones de autoestima, podríamos resumirla de manera simple como la valoración que una persona hace de sí mismo.

Sin embargo no es tan simple. La autoestima se construye, se modifica a lo largo de toda la vida, es de naturaleza dinámica.

En la infancia se construye a través de la mirada de nuestros padres, de lo que ellos dicen que somos, cómo ellos nos miran es tan importante, que lo creemos hasta que el mundo nos empieza a devolver otras imágenes y palabras respecto de nosotros mismos.

¿Viste que las madres pensamos que nuestros hijos son hermosos y unos genios?

Esa sobrevaloración es muy importante como base, la vida más tarde nos va a dar a entender que no somos tan genios ni tan lindos pero tampoco los peores.

Sabes que cuando nos miramos a nosotros mismos no lo hacemos ni con los ojos ni “objetivamente” sino que, nos vemos de acuerdo a cómo nos han mirado las personas que son y han sido importantes afectivamente para nosotros.

Esa mirada nos valoró con amor o nos desvalorizó y es nuestra base para construir la autoestima.

A lo largo de la vida vamos haciendo muchas cosas para que nos quieran o nos reconozcan, a veces aún cuando los demás nos valoran nosotros mismos no lo creemos…Muchas veces deberíamos mirarnos con el amor y el reconocimiento que el otro nos devuelve…

Por que es tan importante una autoestima alta cuando vamos envejeciendo?

Porque a lo largo de la vida vamos enfrentando cambios, desafíos, crisis y la autoestima es clave como sostén o soporte.

Cuando tenemos una autoestima saludable , si bien sentimos miedo de lo nuevo o lo desconocido, podemos pensar: “yo puedo” … “tengo la capacidad suficiente para afrontar esto”…o mejor aún “aunque no salga como espero lo voy a intentar”…

Tener la autoestima alta cuando uno es joven, lindo, “exitoso”, inteligente y el mundo se rinde a tus pies, es sencillo…es como ser Gardel con los 4 guitarristas. Me parece que la autoestima se pone a prueba en momentos en que no funciona todo como espero y desearía, o como “me lo merezco”.

Cuando alguien me dice que no, cuando no tengo trabajo, cuando me jubilé ( no por propio deseo o decisión), cuando me quedo solo…allí es cuando se juega profundamente la autoestima: me puedo decir a mí mismo que soy valioso aunque esté atravesando un mal momento…porque la estima hacia nuestra propia persona no puede depender de los “éxitos”, sino de reconocer otros valores como la persistencia, la valentía, el desafío que nos proponemos, la capacidad de soportar el miedo, el dolor, la frustración, la decepción…ya que en la vida no todo es como lo planeamos o lo deseamos.

Una investigadora llamada Carol Riff plantea un modelo muy interesante sobre el bienestar psicológico, en el cual la autoaceptación ( uno de los pilares del bienestar psicológico) es pensada como la capacidad de sentirse bien con uno mismo siendo consciente de los propios límites.

En suma tener conciencia del valor que uno tiene como persona, aceptar con humor los defectos y limitaciones ( e intentar cambios) y sentirnos orgullosos de nuestros logros, hacen al bienestar y a la calidad de vida no sólo en el envejecimiento sino en cualquier momento de nuestra vida.

¿Me vas a decir que es difícil? Y sí el bien-estar consigo mismo es un trabajo de hormiga, no?
 

10/10/17

Comer sano y la alimentación de la autoestima [10-10-17]

 
Comer sano y la alimentación de la autoestima

Un estudio de la UHU asegura que las mujeres con hábitos saludables tienen mejor percepción de su cuerpo

 
Comer sano y la alimentación de la autoestima
La imagen corporal y los cánones estéticos siguen ejerciendo una gran influencia sociocultural sobre la población, especialmente la femenina, como lo acredita el mantenimiento de toda una macroindustria de la estética corporal aun a pesar de la crisis económica. Éste es uno de los datos que aporta la tesis doctoral Procesos cognitivos y emocionales en trastornos de la conducta alimentaria. Percepción de la imagen corporal y toma de decisiones en mujeres onubenses, defendida por Concepción Martínez García, profesora del Departamento de Psicología Clínica, Experimental y Social de la Universidad de Huelva. Otra de las conclusiones es que las chicas que tienen una peor autopercepción de su imagen corporal (distorsión de sobreestimación) presentan también unas tomas de decisiones más arriesgadas y desfavorables.

Según informó la Onubense en una nota de prensa, el objetivo principal de este trabajo ha sido analizar la relación entre una excesiva preocupación por la propia imagen corporal (o una distorsión en la percepción de la misma) con la decisión de ingerir menos nutrientes de los necesarios o la de realizar otras conductas y hábitos poco saludables.

Para ello, Martínez ha estudiado si existen diferencias entre mujeres onubenses que presentan trastornos alimentarios y mujeres con hábito alimentario saludable, ambos grupos con la misma edad (15 años) y similar nivel socioeconómico, en variables como la toma de decisiones relacionada con la autopercepción de la imagen corporal, la composición física muscular y adiposa, los hábitos alimenticios y los de ocio y tiempo libre, entre otros.

La investigación de Martínez concluye que existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos en la toma de decisiones y que ésta se relaciona de forma inversa con su autoimagen corporal. En este sentido, las chicas que tienen una peor autopercepción de su imagen corporal (distorsión de sobreestimación) presentan también unas tomas de decisiones más arriesgadas y desfavorables; éstas son las del grupo que presentan trastornos alimentarios. Por el contrario, las chicas que tienen hábitos alimentarios saludables tienen menos distorsión de su imagen corporal y presentan tomas de decisiones más favorables.

Estos resultados se constatan también con los obtenidos a través de mediciones objetivas fisiológicas y el análisis correlacional de variables.

Según ha comprobado Concepción Martínez en su análisis, la toma de decisiones se relaciona de forma directa con el perímetro torácico y con el perímetro de cintura. En este sentido, los mejores resultados en el proceso de toma de decisiones lo obtienen aquellas participantes cuyas formas físicas de pecho y cintura son mayores o están más desarrolladas, mientras que las chicas que tienen menores dimensiones corporales en estas variables obtienen los peores resultados finales en dicha tarea.

La conclusión central de la tesis de Concha Martínez es que en el trastorno de la conducta alimentaria existen procesos cognitivos (toma de decisiones relacionadas con la autopercepción de la imagen corporal) y emocionales (diferente ejecución a lo largo de la tarea de la toma de decisiones, especialmente afectada en la fase de rendimiento, frente a la fase de aprendizaje) que los hacen compatibles con la teoría del marcador somático de Antonio Damasio, según la cual las emociones dirigen nuestros procesos de decisiones y de razonamiento.

2/10/17

Usar perfume te hace sentir más atractiva y mejora tu autoestima [2-10-17]


Usar perfume te hace sentir más atractiva y mejora tu autoestima

¿Utilizas un perfume en especial?, ¿qué sientes cuando rocías algunas gotas de loción sobre tu cuerpo? Aunque no lo creas, especialistas aseguran que el uso de perfume trae beneficios a tu salud emocional y mental.

De acuerdo con la Asociación Internacional de Perfumería de América del Norte (Ifra, por sus siglas en inglés), el uso de fragancias evoca sentimientos de alegría, confianza y bienestar, lo cual ayuda a elevar tu autoestima y sentirte más atractiva.

Logra una personalidad impactante…

Los especialistas de Ifra señalan que el tipo de fragancia o perfume que uses te ayuda a formar tu propia personalidad, así como a despertar recuerdos inolvidables y emociones que levantan el ánimo, conquistar a la pareja ideal e incrementar tu felicidad.

Un ejemplo claro de esto es la nueva fragancia de la colección de Beyoncé, llamada Beyonce Pulse NYC, la cual pretende transmitir la personalidad explosiva e impactante de la cantante y de la ciudad de Nueva York, lugar donde reside la artista.

La fragancia tiene un aroma sofisticado y seguro para aumentar el autoestima de la mujer que la use día con día. Entre las notas que destacan se encuentran las frutas de frambuesas, peras y granadas, decoradas con delicados toques de jazmín árabe y peonías.

El corazón de la fragancia incluye orquídeas, las flores favoritas de Beyoncé y que son símbolo de la fuerza y la con­fianza en sí misma al igual que todos sus perfumes.

Así que si quieres mejorar tu autoestima y sentirte más atractiva, sólo tienes que identificar el tipo de aroma que va con tu personalidad. Recuerda que lo recomendable es aplicarla cuando sales del baño, de esta manera perdura más el aroma. Y tú, ¿qué tipo de fragancia prefieres?
 

15/9/17

5 cosas que debes evitar para no afectar tu autoestima

5 cosas que debes evitar para no afectar tu autoestima


Creer demasiado en las redes sociales, alejarte de tus amigos o tu postura corporal pueden estar afectando tu autoestima. Aquí te explicamos por qué.

eldefinido.cl

Estar bien con uno es importante para poder estar bien con los demás, sentirse capaz de hacer cosas y ser un aporte en nuestro entorno. Para lograrlo es importante rodearse de gente feliz, hacer deporte o disfrutar lo que haces. Sin embargo, hay cosas que debemos evitar para no afectar nuestra autoestima y que podemos estar haciendo a diario, ¿cuáles? Hoy en El Definido te lo contamos.
Creer demasiado en tus redes sociales

Las redes sociales cambiaron nuestra forma de relacionarnos. No podemos negar el gran aporte que han hecho para que podamos estar conectados con nuestros amigos y con personas que ni siquiera conocemos. Tienen un montón de otros beneficios.

Sin embargo, como en todas las cosas, hay que tener cuidado y estar atentos para no vivir en comparaciones constantes y frustraciones. Ay, pero eso es obvio. Sí, sí, lo puedes tener claro, ¿pero eres consciente de todo lo que piensas cuando te comparas?

“Cuando uno se compara, siempre hay alguien que está mejor que uno y al surgir la comparación uno queda como en desmedro, o incluso si uno está bien o le va bien, y sale favorecido en la comparación, eso dura poco”, asegura a El Definido el psicólogo y profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, Claudio Araya.

En Facebook, Twitter o Instagram, nos podemos encontrar con personas que creemos que tienen vidas perfectas, sus amigos, panoramas, familia, trabajo, parecen ser envidiables. Pero eso no nos hace bien y además, no todo lo que vemos ahí es cierto y este video lo explica muy bien.


No agradecer

Esto se relaciona con lo anterior, porque si no somos agradecidos de las cosas buenas que hay en nuestra vida, de los aspectos en los que somos afortunados, no disfrutamos y estamos constantemente queriendo lo que tienen otros, sintiéndonos víctimas, es difícil tener una buena autoestima.

Es por esto que Araya dice que hay que aprender a dar las gracias y disfrutar lo que tenemos. “La comparación es muy negativa, porque uno se pone en un lugar donde no nos sentimos suficientes”.

Si todo el tiempo creemos que los otros tienen una vida mucho mejor, que no les pasan tantas cosas malas como a nosotros o te empiezas a cuestionar demasiado todo lo que te ocurre, lentamente irás afectando tu autoestima.

Los estudios han dicho que agradecer mejora el autoestima, porque la gratitud reduce las comparaciones sociales. En lugar de sentir resentimiento hacia las personas que les va bien (que es un factor importante en la reducción de la autoestima), las personas agradecidas tienen la capacidad de apreciar los logros de otras personas y alegrarse por ellos.

La gratitud ha demostrado ser beneficiosa para la salud y para la forma en la que nos relacionamos con los demás. Sentir y expresar gratitud hace que nuestra mente centre la atención en lo positivo y así compensa la tendencia natural del cerebro enfocarse en las amenazas, preocupaciones y aspectos negativos de la vida.


Aislarte de tus amigos

Falta de tiempo, lejanía, hijos, nuevos hobbys… hay muchas razones que podrían alejarte de tus amigos, y afectar directamente tu autoestima y felicidad. Esto, cuando se trata de los buenos amigos, que nos hacen crecer y son un aporte positivo en nuestras vidas (Mane Cárcamo ya nos contó cómo reconocerlos). Porque, por otro lado, hay que saber dar un paso al costado cuando tenemos de esos amigos que nos hacen mal.

“Hoy día la investigación muestra que los vínculos son tremendamente importantes para el bienestar. Sentirnos pertenecientes a un grupo, sentir que los demás no nos juzgan, que tenemos un grupo con el que podemos compartir los momentos difíciles y las alegrías de la vida”, nos explica Araya y agrega que a diferencia de la familia, con los amigos no existe una diferencia jerárquica y esto hace que uno se sienta cómodo con los amigos.

Las personas se pueden aislar como una forma de protección cuando no están pasando por un buen momento, pero el psicólogo recalca que esto no es bueno, porque esos malos momentos o el sufrimiento queda guardado y no se comparte con otros. Esa estrategia no contribuye al bienestar de la persona y por lo tanto, tampoco a su autoestima.


Tener una mala postura (literal)


Miles de veces escuchamos que todo es una cuestión de actitud. Es repetido y cliché, pero lo que no sabemos es que esa actitud no depende solo de nuestra mentalización sino, ¡de nuestro cuerpo!

Sí, porque la postura corporal afecta directamente la manera en que ves la vida, y tu autoestima. Como les habíamos contado, una buena postura influye a tal nivel que rápidamente aumenta la testosterona, que es la hormona de la dominación, haciéndonos sentir más poderosos y baja el cortisol, la hormona del estrés.

Araya agrega que el bienestar tiene una corporalidad y la relación es directa: “La postura nos ayuda a sentirnos mejor y sentirnos mejor, mejora nuestra postura”.

Es por esto que debemos evitar caminar con la cabeza hacia abajo y empezar a mirar hacia adelante y enderezar la espalda, porque así se puede ver el mundo de otra forma y rápidamente te darás cuenta de los beneficios.

“Es necesario tener una conciencia corporal”, dice Araya y explica que a nivel físico, esto significa que hay que tener una buena postura y a nivel psicológico tiene que ver con sentir que uno ocupa un espacio digno en la vida. “Es como un equilibrio entre no ser engreído y no estar deprimido”.


Creer que existe una sola vía de éxito o felicidad


Si creemos esto, se nos puede ir la vida tratando de lograrlo y para qué decir dónde dejarán esas frustraciones a nuestra autoestima. ¡Puede que nunca seamos suficientes! Como te contamos hace un tiempo, la clave de la felicidad está en la actitud, según el doctor en Humanidades holandés, Victor Küppers y no con otros ingredientes como cierta situación económica, status o adquisiciones.

Así que sí, deja de creer que tu felicidad estará cuando tengas el sueldo de Alexis, o las piernas de Rihanna, la casa con perro de tu jefe o la “perfecta” vida de tu amiga a la que todo le sale bien.

“Uno tiene que entender que en la vida, nos guste o no, las cosas son como son, no como nos gustaría que fueran. Pero nosotros somos jugadores y la grandeza se demuestra jugando, eso es lo que separa a los grandes de los mediocres. Nunca podremos hacer nada para cambiar las circunstancias, pero siempre podemos elegir nuestra actitud. Esa es la última libertad que tenemos los seres humanos. Nosotros somos los que decidimos cómo afrontar las circunstancias”, asegura Küppers.

Araya, en la misma línea, enfatiza: “Nuestra idea de felicidad nos puede impedir ser felices. A veces nuestra idea de felicidad o creer que solo de una manera específica voy a ser feliz, a la larga nos genera más sufrimiento que bienestar y, en ese sentido es importante ser flexible, tener apertura, cuestionarnos nuestra idea de felicidad y aprender a apreciar lo que ya tenemos”.

19/5/17

El valor de la Autoestima [19-5-17]

 
El valor de la Autoestima

La “autoestima” es la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida.

Si tenemos buena opinión de nosotros mismos, tendremos mayor estabilidad emocional. Potenciando nuestra motivación interna, podremos ser más fuertes y afrontar cada situación con más optimismo y fortaleza.

Para fortalecer la autoestima, podemos seguir varias pautas:

Destruir nuestra voz crítica. Según el modo del que nos hablemos a nosotros mismos, actuamos en cada situación. Debemos ser positivos y ver siempre con optimismo todo.Hay que intentar fomentar los pensamientos constructivos.

No buscar aprobación de los demás. Tenemos que tener una personalidad bien formada para no depender de los demás.

Autoafirmaciones positivas: Siempre hablarnos con un tono positivo.

Muhammad Ali: “Es la repetición de afirmaciones lo que guía a la creencia. Y una vez que esa creencia se convierte en una convicción profunda, las cosas comienzan a suceder”.

Apostar por la socialización. Es un gran amortiguador del estrés. Buscar apoyo emocional y gente positiva, nos llevará a ser mejores cada día.

Hacer una lista de los logros para ser conscientes de todo lo que somos capaces de conseguir.

Hacer lista de cualidades positivas.

No ser tan perfeccionistas. Es un rasgo que puede llegar a destruirnos dado que nos proponemos cosas inalcanzables y no siempre puede salir todo perfecto.

Sé fuerte !!!

16/4/17

Tres consejos para elevar la autoestima [16-4-17]


Tres consejos para elevar la autoestima

La autoestima es la opinión que tienes de ti. Tú decides si deseas ser insegura e incapaz o valiosa y talentosa. Aquí tienes tres consejos para elevarla y sentirte capacitada para enfrentar los retos de la vida y ser merecedora del éxito.

1.- Realiza una lista de lo que haces bien. Nada es insignificante: saber escuchar, ser amigable, facilidad para los números, cocinar muy bien. Repasa la lista todos los días.

2.- Cultiva tu bienestar total: Para ello debes conocerte y saber qué necesitas para sentirte una persona feliz. Quizás comenzar un plan de ejercicios, cortar una relación tóxica, capacitarte para ser mejor profesional o invertir más tiempo en tus hobbies favoritos.

Haz el esfuerzo de llenar tu vida de todas esas cosas que te nutren en mente, cuerpo y espíritu. Este es un paso importante para sentirte valiosa y merecedora de respeto propio y ajeno.

3.- Sé positiva. Vence a esa voz crítica interior que te dice ‘no puedes’, ‘siempre te equivocas’, ‘otra vez lo mismo’. Supera esa situación y recuerda todas las veces que no te equivocas.
 

21/3/17

Autoestima; quiérete mucho [21-3-17]


Autoestima; quiérete mucho

En el siglo XXI, la autoestima es un concepto muy rentable alrededor del que giran desde libros de autoayuda hasta técnicas de marketing. Pero la verdadera autoestima consiste en conocerte bien a ti misma, aceptarte tal y como eres, quererte y, desde ahí, sacar lo mejor de ti.

Un camino no siempre sencillo, pero que te conducirá a liberarte de la necesidad de fi ngir, callar o complacer. Eso sí, recuerda que su peor enemigo es el juez interior, esa voz crítica y destructiva que te dice que no mereces, no sabes o no puedes.


NO TE COMPARES

Perder el tiempo, excepto si lo estás haciendo para imitar un comportamiento que te resulta atractivo en alguien a quien admiras. Y tampoco dejes que otros te comparen. Tira a la basura las frases hirientes que escuchaste mil veces cuando eras pequeña, los motes denigrantes, las etiquetas que te hacen sentir mal. Ya no los necesitas ni los necesitarás más.

SE POSITIVA

Si continuamente te enfocas en el lado negativo de la vida, si solo ves defectos cuando te miras al espejo, si el estrés del trabajo no te deja disfrutar del día a día... todas esas actitudes te afean, te apagan, no te dejan oxígeno para apreciar lo que sí va bien. Sonríete en el espejo, camina con aires de diva, piensa que hoy puede ser un gran día y saca partido a tus mejores virtudes. Es una forma de decirle a tu inconsciente que te niegas a atraer más malestar.

BUSCA LO BUENO

Cierra los ojos, respira profundamente y recuerda un momento de tu vida en el que te sentiste llena de autoconfi anza. Siéntelo con toda intensidad un par de minutos y después presiona con fuerza tus dedos índice y pulgar. Abre los ojos y sigue con tu rutina. Cuando te veas en una situación en la que tu autoestima fl aquee, vuelve a unir ambos dedos para recuperar aquel momento.

USA EL HUMOR

Ríete de todo, incluso de ti misma, quítales dramatismo a tus problemas y recuerda que no tienes que ser perfecta ni ajustarte a ningún molde, porque ya eres perfecta tal y como eres. Tu valor no depende de tu belleza física, de tu estatus económico ni de que la gente que te rodea piense que eres simpática, brillante o adorable. Te tienes que gustar a ti misma para poder atraer belleza y positividad a tu vida.

PIROPÉATE

Acepta los cumplidos propios y ajenos con una sonrisa de oreja a oreja, cree en ellos y di gracias. Y no dudes en regalárselos a los demás cuando sientas el impulso de hacerlos. Crea buen ambiente a tu alrededor, en casa, en la ofi cina, incluso en el supermercado si hace falta. Arréglate por el placer de sentirte guapa y a gusto contigo misma... Y recuerda que esa energía positiva te vendrá de vuelta, refl ejando todo tu poder y tu valía.
 

18/3/17

Una semana sin Facebook, ¿la solución para mejorar la autoestima?

Una semana sin Facebook, ¿la solución para mejorar la autoestima?

En Dinamarca se realizó un experimento en el que se les solicitó a usuarios frecuentes de la red social que la abandonaran durante 7 días. Cuáles fueron los cambios en los estados de ánimo de los stalkers

infobae.com

Facebook traspasó su condición de red social y se transformó en una parte inevitable de la rutina diaria. Sus usuarios dedican horas cada día, en sus celulares, computadoras o tablets, para inspeccionar la actividad de sus amigos. Fotos, reflexiones y comentarios varios en una plataforma en la que se hace culto de la felicidad.

La Universidad de Copenhague reunió a 1.095 personas con perfiles activos en Facebook. El 86% de ellos eran mujeres y el 14% restante, hombres. Todos procedentes de distintas partes de Dinamarca, con una edad promedio de 34 años y alrededor de 350 amigos en la red social analizada.

En primer lugar, se les pidió que realizaran un pre-test de 15 minutos que les permitía a los investigadores determinar quiénes estaría en el grupo de tratamiento y quiénes en el grupo de control. A la mitad de los participantes -del grupo primer grupo- se les pidió que no tuvieran contacto con Facebook, que ni siquiera abrieran su sesión durante una semana. Al otro grupo, se les dijo que siguieran con sus hábitos de siempre en la red social.

Transcurridos los 7 días, emergieron los resultados del estudio. Los participantes completaron otro test en el que el grupo de tratamiento reflejó una mejora significativa en el estado de ánimo con respecto a la semana anterior. Los stalkers -los usuarios que más controlan los movimientos en las redes de sus amigos- padecen un síndrome llamado "Facebook-envidia". Ellos fueron los que registraron un mayor aumento en su autoestima después de no usar la red social.

De los participantes del grupo de tratamiento que realizaron el test final, el 13% admitió caer en la tentación y haber usado Facebook en algún momento de la semana. La mayoría de los incumplidores aseguró que el desliz se había debido a una emergencia o que había sido un "accidente".

"Millones de personas se pasan horas en Facebook cada día, lo cual afecta su salud subjetiva", escribió el autor del informe Morten Tromholt. La revolución en las comunicaciones promovió una aproximación entre los puntos más lejanos del globo. Las personas están más conectadas entre sí que en ningún otro momento de la historia. Pero, ¿eso las hace más felices?

"No", respondió en forma tajante Tromholt. De hecho, los usos predominantes de Facebook -es decir, como un medio para comunicarse y obtener información sobre otros, como pasatiempo habitual- están afectando negativamente nuestro bienestar en varias dimensiones", continuó.

16/3/17

Refuerza tu autoestima [16-3-17]

Refuerza tu autoestima

TÉCNICAS QUE AYUDAN A FORTALECER Y DEFINIR LA PERSONALIDAD

Imagina una vida en la que, casi constantemente, piensas de forma negativa, siempre estás a la defensiva y no toleras las críticas constructivas. Una vida en la que, día tras día, te atemoriza la posibilidad de cometer algún error, vives frustrado y te sientes insatisfecho con todo lo que haces.

Por si fuera poco, continuamente sospechas de las intenciones de los demás y no pones límites a tu relación amorosa por temor a que te abandonen.

¿Crees que es exagerado? Desafortunadamente no lo es. Describe el perfil de una persona con una pobre o baja autoestima, algo que generalmente se dice afecta más durante la niñez o la adolescencia, pero que muchas veces continúa hasta la adultez. Una situación que, sin duda, ocasiona un sinnúmero de dificultades en la persona que lo sufre.

Y es que la autoestima -ese concepto emocional sobre la valoración que hacemos de nosotros mismos y que tanto influye en casi todo lo que hacemos a lo largo de nuestras vidas-, es uno de los aspectos más importantes para el desarrollo completo de todo ser humano. Especialmente, porque es lo que nos marca como persona y nos ayuda a definir la personalidad.

En ese sentido, tienes una autoestima saludable cuando eres consciente de tus virtudes y defectos, señalan los expertos en conducta humana. Implica respeto hacia uno mismo y consecuentemente hacia los demás, señala por su parte la ‘coach’ de vida certificada Gionira Blanco, quien ofrece talleres sobre autoestima a mujeres que han pasado por situaciones emocionales en las que ésta se ha afectado.

“Son mujeres que a veces han pasado por infidelidades de sus esposos, que las han dejado por mujeres más jóvenes o simplemente, las han abandonado y no saben por qué”, indica Blanco, tras señalar que a veces, sin darse cuenta, estas mujeres pasan por la misma situación más de una vez, lo que va socavando su autoestima.

“Sin darse cuenta, atraen una y otra vez al mismo tipo de hombre y pasan repetidamente por la misma experiencia. Por eso, en los talleres las llevo a que hagan un análisis de sus relaciones pasadas para que se den cuenta de que ellas pueden controlar esa situación”, agrega Blanco, autora del taller de apoderamiento y autoestima femenina “En busca del hombre ideal… pareja ya tuve”.

De hecho, Blanco destaca que sus talleres están dirigido a reeducar a la mujer en cuanto a sus relaciones amorosas rompiendo con el mito del “príncipe azul que viene al rescate de su princesa”. Además de ayudarlas a desarrollar técnicas para mejorar su autoestima, identificar qué es una relación saludable, descubrir qué está dispuesta a negociar y qué no, entre otros aspectos.

Valoración positiva


Tener una autoestima elevada no significa creerte más importante que los demás, subraya Blanco. Significa saber y tener plena conciencia de que tu vida es infinitamente valiosa y tan importante como las de los demás. También es saber aceptar tus propios defectos, errores y limitaciones sin llegar a menospreciarte o sentirte lastimado, coinciden los expertos.

Pero para entender qué es la baja autoestima tenemos que comprender cómo esta se desarrolla, propone la psicóloga y consejera Naychaly Rivera Nieves, del centro PIENSA Psicología Innovadora.

“En primer lugar la autoestima es una palabra a la cual se da un valor distinto según la sociedad, cultura, crianza y experiencia con la vida”, explica Rivera. De hecho, señala que, por ejemplo, en las culturas orientales se le da un mayor valor al ser humano visto como sociedad o grupo, por lo que no se estimula el concepto de autoestima pues se considera que es individualista.

“Por el contrario, en occidente se rinde culto al individualismo y se patrocina al componente del individuo. Es importante comprender esta diferencia porque el ser humano desarrolla sus personalidad en un contexto particular. Y esta experiencia e interacciones con el ambiente moldeará y determinará las cosas que considerará importante para sí mismo en el transcurso de su vida”, agrega Rivera.

En ese sentido, para que la autoestima se desarrolle de forma sana, la psicóloga sostiene que desde niños necesitamos sentir que somos aceptados y recompensados positivamente. “Es así como desarrollamos una autoestima positiva y autovalía sana”, afirma. Y esto se logra con refuerzos positivos desde la niñez. De ahí la importancia que tienen los padres en el desarrollo de una autoestima saludable en sus hijos.

Sin embargo, Rivera afirma que la sociedad subordina la aceptación a actos, ritos, condiciones y estándares particulares. Ejemplos de eso, resalta, es cuando decimos “tienes que ser un buen niño o una buena niña, tienes que estudiar para ser alguien en la vida, tienes que sacar A o no eres inteligente”. De la misma forma, cuando se insiste en que sigas determinada religión, te mantengas en un peso particular o estudies una carrera específica “porque si no lo haces decepcionarías a la familia”.

“Son pensamientos o estándares que cada familia o sociedad impone de manera consciente o inconsciente, usualmente durante el proceso de niñez y adolescencia”, sostiene Rivera. Pero una de las dificultades, agrega, es que esas expectativas son códigos familiares o sociales que, en ocasiones, son rígidos e inflexibles y conducen al ser humano a la infelicidad.

“Esas exigencias promueven las condiciones perfectas para que nazca la baja autoestima. Pues se promueve que el ser humano desarrolle una visión idealizada, estereotipada y en ocasiones irreal de sí mismo”, afirma Rivera.

Baja autoestima

Desde la concepción de la vida humana se va desarrollando un oído especial hacia las instrucciones, expectativas y deseos de todas las personas más cercanas. Y a través de la vida, indica Rivera, se van creando esquemas o mapas mentales de lo que significa ser aceptados y valorados.

“La sensación de insatisfacción de estos significados es la que va lacerando el autoconcepto de valor y estima de nosotros mismo”, explica la psicóloga, quien destaca que al hablar del concepto de autoestima baja, hay un “yo idealizado y el verdadero yo”.

Significa que a medida que crecemos se va acumulando una “mochila de yo debería ser: inteligente, bella, guapo, delgada, exitoso, buen hijo o hija, buen creyente o practicante de determinada religión entre otros tantos debería”. Y eso es lo que lo sumerge en un “mar de infelicidad” a la persona porque siente que nunca va a ser suficiente. De esa forma, puntualiza Rivera, se va desarrollado una baja autoestima porque ve y percibe el mundo de forma amenazante y agobiante.

“Es una sensación que se puede trasladar tanto al contexto íntimo personal como familiar, social o laboral. Se va desarrollando en lo profundo de la mente un sentido de estar incompleto o de ser incompetente ante las exigencias de la vida. Y se va sintiendo como que nunca se va a ser suficientemente bueno para los padres y madres, para la pareja, para profesores, para los jefes y para la sociedad en general”, explica Rivera, quien cree todos somos propensos, en alguna medida, a desarrollar una baja autoestima, sin importar clase social, nivel educativo o profesional, religión o sexo.

De hecho, dice que como psicóloga y consejera le preocupa que las personas sufran y sientan que tienen que satisfacer expectativas de otros para ser felices. Por eso cree que ser feliz es aprender que somos distintos y que la aceptación de nuestras preferencias, como selección de carrera, pareja o religión, es personal y conlleva un proceso de vida,

“En ocasiones, el pensamiento que nos enseñan a través de la crianza y educación formal esta polarizado hacia lo que es bueno o malo. Sin embargo, el ser humano es mucho más complejo que esta simpleza. Lo que nos gusta y nos hace felices hoy puede cambiar según vamos entrando en diversas etapas de vida”, sostiene Rivera. Pero admite que por nuestra condición de seres vivos, todos necesitamos ser aceptados, valorados, cuidados y estimados por ser quienes somos.

Ciertamente, nadie puede dar lo que no tiene. Pero Rivera cree que nunca es demasiado tarde para aprender. Por eso recomienda que, si has identificado que tienes la autoestima lacerada o sientes que no encajas en ningún lugar, busques ayuda profesional lo antes posible.

“Posiblemente, necesitas con carácter de urgencia comenzar a darte tú mismo las primeras lluvias de amor y aceptación. Finalmente quiero decirte que es posible amarte a ti mismo desde hoy. Este es el mejor regalo de vida que puedes darte. El primer paso es saber quién eres y comenzar a aceptarte tal como eres, sin juicios”, aconseja Rivera.

4/2/17

Cómo elevar la autoestima en verano [4-2-17]


Cómo elevar la autoestima en verano

Potencia los hábitos positivos durante las vacaciones para quererte más a ti mismo


El concepto operación bikini muestra la exigencia que plantea para muchas personas la llegada del verano en una sociedad en la que el culto al cuerpo es notable. Existe un pilar esencial del bienestar: la autoestima tanto en el plano personal como en el trabajo. El descanso estival crea unas condiciones especialmente idóneas para reforzar la introspección, potenciar el autoconocimiento y descansar.

Sin embargo, el verano no es sinónimo de felicidad a modo de causa y efecto como muestra el caso de aquellos profesionales adictos al trabajo para quienes el descanso se convierte en motivo de ansiedad. Durante el verano también pueden surgir asuntos pendientes de resolver que han permanecido adormecidos a lo largo del año y que surgen con más fuerza en esta época del año. Así puede ocurrir, por ejemplo, al tomar conciencia de los problemas pendientes de resolver en la relación de pareja.

La autoestima es el pilar para ganar seguridad en uno mismo y tener bienestar en distintos ámbitos de la vida. Quienes tienen una baja autoestima pueden cambiar de actitud para empezar a quererse más a sí mismos a partir de ahora. Y quienes tienen una autoestima alta pueden esforzarse por mantenerla.

Las frases de autoestima nutren la mente, aportan energía positiva y generan el hábito del amor propio. A modo de ejercicio de coaching puedes elaborar tu particular decálogo de diez frases de pensamiento positivo que serán tu brújula de felicidad estival.

La pausa profesional de las vacaciones también es propicia para realizar balance de los objetivos alcanzados durante los dos primeros trimestres del año para analizar las asignaturas pendientes y establecer nuevos objetivos profesionales a partir de septiembre.

Existen profesionales que quieren actualizar su currículum vitae durante las vacaciones, en cuyo caso, existen cursos de verano ofertados por las universidades que son una buena propuesta de aprendizaje. El aprendizaje también alimenta la autoestima porque es importante cuidar cuerpo y mente para ser feliz practicando el carpe diem: el ritmo del verano tiene una pausa distinta.

A nivel personal, practica el sentido del humor en tus planes con amigos y familiares porque los conflictos personales también pueden ser causa de estrés durante las vacaciones.

El verano es un tiempo especialmente recomendado para la lectura. Existen libros interesantes para potenciar el crecimiento personal: "Si puedes volar, por qué gatear" escrito por Bernabé Tierno es una propuesta muy positiva para superarte a ti mismo.

2/2/17

Autoestima: el sistema inmunológico del psiquismo [2-2-17]


Autoestima: el sistema inmunológico del psiquismo

La autoestima desempeña la función de termostato emocional modulando el impacto de las emociones negativas, evitando que se extiendan al resto de la vida.

En los últimos años el concepto de autoestima ha sido sometido a un abordaje múltiple por varias disciplinas. La autoestima no señala un núcleo estable. Está sujeta a un constante proceso de cambio y transformación.

La autoestima desempeña la función de termostato emocional modulando el impacto de las emociones negativas, evitando que se extiendan al resto de la vida. Se manifiesta a través de las emociones, de los pensamientos y la acción: influye en nuestras relaciones sociales y proyectos. Nadie carece de ideas acerca de sí mismo y de su valor. Y estas ideas influyen en nuestras acciones y sentimientos. Se nutre también de los signos de reconocimiento social: así como por nuestros logros y acciones consideradas exitosas. También de nuestros vínculos y proyectos. La autoestima facilita la acción: la acción alienta, modela y construye la autoestima.

La autoestima actúa como el sistema inmunológico del psiquismo, proporcionándonos resistencia, fortaleza y capacidad de recuperación. Una baja autoestima nos torna vulnerables ante los problemas de la vida. Si no creemos en nosotros mismos, en nuestra eficacia, ni en nuestra capacidad de ser amados, el mundo es un lugar aterrador.

La autoestima es una experiencia íntima: es lo que pienso y lo que siento sobre mí mismo, no lo que piensa o siente alguna otra persona acerca de mí. Mi familia, mi pareja y mis amigos pueden amarme, y aun así puede que yo no me ame. Mis compañeros de trabajo pueden admirarme y aun así yo me veo como alguien insignificante. Puedo proyectar una imagen de seguridad y aplomo que “engañe” a todo el mundo y aun así temblar por mis sentimientos de insuficiencia. Puedo satisfacer las expectativas de otros y aun así fracasar en mi propia vida. Puedo ganar todos los honores y aun así sentir que no he conseguido nada. Millones de personas pueden admirarme y aun así me levanto cada mañana con un doloroso sentimiento de fraude y un vacío interno. Pensemos en los “ricos y famosos” que no pueden pasar un día sin drogas.

Conseguir el éxito sin lograr primero una autoestima equilibrada es condenarse a sentirse como un impostor y a sufrir esperando que la verdad salga a la luz. De dos modos se obtiene el reconocimiento: por conformidad (ser como los demás) o por distinción (ser distinto y hacer que los demás valoren esa diferencia). Ser como los demás representa una garantía de aceptación social. Buscar el reconocimiento por distinción es más frecuente en adolescentes, porque les sirve para afirmarse en su autoestima e identidad. Hay adultos que también tienen un reconocimiento por distinción. Quizá porque siguen conservando la frescura juvenil.

La admiración de los demás no crea nuestra autoestima, ni tampoco la erudición, o la maternidad, ni las posesiones materiales, las conquistas sexuales o la cirugía estética. A veces, estas cosas pueden ayudarnos a sentirnos mejor con nosotros mismos o a sentirnos más cómodos en situaciones concretas. Pero la comodidad no es autoestima. La “zona de confort” genera solo estabilidad.

Sin embargo, esa mirada-juicio sobre uno mismo es vital. Cuando es positiva, permite actuar con aplomo, sentirse a gusto consigo mismo, enfrentar dificultades. Cuando es negativa, engendra sufrimientos que afectan la vida cotidiana. Nos dejamos llevar más por el deseo de ahorrarnos dolor que por el de buscar alegría.

¿Quién soy? ¿Cuáles son mis cualidades? ¿Cuáles mis talones de Aquiles? ¿De qué soy capaz? ¿Cuáles son mis éxitos y mis fracasos, mis habilidades y mis limitaciones? ¿Cuánto valgo para mí y para la gente que me importa? ¿Merezco el afecto, el amor y respeto de los demás o siento que no puedo ser querido, valorado y amado? ¿Siento una brecha enorme entre lo que quisiera ser y lo que creo que soy? ¿Qué puedo hacer por mi mismo? ¿Estoy tomando demasiado (y no porque me lo digan los demás, yo mismo me lo digo)? O tomo menos o trato de que no me importe. ¿Lucho o me dejo estar?

Los componentes de la autoestima


La autoestima contiene múltiples facetas. Es posible tener una buena autoestima en el terreno intelectual que contrasta con una frágil en lo afectivo. Puede ser variable en distintas actividades y prácticas: laboral, afectivo, intelectual, corporal, sexual. El niño interioriza las imágenes y las propuestas que los otros tienen de él. Y  puede elaborarlas para construir a ese adulto que será. Pero una persona no es una unidad sino una multiplicidad. Todos sus diversos aspectos: el profesional, el familiar, el amoroso, el social son relativamente autónomos los unos respecto de los otros.

Es probable que un éxito o un fracaso en un sector tengan consecuencias en los otros. Un desengaño amoroso acarreará una vivencia de pérdida de valor personal. A la inversa, un éxito en un campo determinado puede beneficiar la autoestima. Es difícil que ciertas heridas narcisistas no irradien sobre otros sectores. Por suerte, también irradian los logros.

Los componentes de la autoestima son interdependientes . Puede alguien tener dificultades en el amor por sí mismo: aún habiendo logrado una aceptable trayectoria personal  ante un fracaso sentimental se le impondrán dudas insoportables. También puede suceder que padezca de falta de confianza porque los padres lo han sobreprotegido evitándole la confrontación con la realidad por lo cual, pese al afecto recibido, tendrá dudas torturantes ante sus logros.

La autoestima no puede ser abordada sino desde el paradigma de la complejidad. Puede haber un desequilibrio neuroquímico pero lo que siempre habrá será la acción conjunta, y difícilmente deslindable, de la herencia, la situación personal, la historia, los conflictos neuróticos y humanos, las condiciones histórico-sociales y las vivencias .

Abordaré la autoestima siguiendo tanto la sugerencia de S. Freud (1901) quien dijo: “Una manera de escribir clara e inequívoca nos avisa que el autor está acorde consigo mismo;  y donde hallamos una expresión forzada y retorcida, que, según la acertada frase, hace guiños en varios sentidos, podemos discernir la presencia de un pensamiento no bien tramitado”. Por su parte Pierre Bourdieu advirtió sobre la tendencia de los intelectuales al “esteticismo filosófico” y también alertó sobre otra tentación: la “esloganización” típica de los opinólogos que se quieren hacer pasar por sabios.

El intelectual crítico está en las antípodas de ambas actitudes. Es un explorador con varios desafíos: encontrar la verdad, hacer una traducción que vuelva sensibles las cuestiones abstractas, destruir la falsedad y hallar los instrumentos que le den fuerza a esa verdad. Todo ello soslayando el academicismo. El academicismo es la sumisión exagerada a las reglas de la escuela o de la tradición, en detrimento de la libertad, la originalidad, y la audacia. Es el gusto inmoderado por el estilo culto o universitario: una forma de dirigirse a los de la propia parroquia antes que al lector interesado en el tema propuesto.

Nuestra autoestima depende de múltiples espejos aunque también existe un espejo interior pero no es “objetivo” y está enturbiado por la mirada de los demás. ¿Estoy trabajando bien? ¿Mis hijos me quieren? ¿No tengo entusiasmo para nada? ¿Soy íntegro en mi vida? ¿Descuidé a mis personas queridas? ¿Aporto algo a la comunidad? ¿Mi vida es acorde a mi ética?

La autoestima es sentirnos competentes para enfrentarnos a los desafíos y creernos merecedores de recompensa. Contiene varios aspectos: confianza en nuestra capacidad de pensar, aprender, elegir y tomar decisiones adecuadas y convicción en nuestro derecho a ser reconocidos por los demás y por nosotros mismos.
Todas las personas, aun las menos dadas a la introspección y a observar a los demás, tiene una somera idea de lo que es la autoestima. Veamos si podemos aclararla desde distintos puntos de vista. En la autoestima participan no sólo sentimientos, sino también pensamientos y actitudes. Existe un elemento afectivo, una valoración positiva o negativa según ciertos ideales. Por autoestima entendemos esa autoevaluación que expresa aprobación/desaprobación.

¿Como definir los diversos componentes de la autoestima?
Ellos son:

1- “Creer en las capacidades para actuar con eficacia en el logro de las metas”
2- “Estar satisfecho con la forma de actuar” .
3- “Tomar decisiones y perseverar en ellas”.
4- “Tener una mirada benevolente hacia uno mismo”.
5- “Lograr una imagen aceptable de sí mismo”.
6- “Evaluar logros y relaciones afectivas en función de los proyectos personales”.

Los alimentos afectivos: del desamparo a la autonomía

El niño se alimenta del amor que recibe de sus padres. El niño lo percibe, le permite no padecer un sufrimiento devastador, daños irreparables, pero si ese amor no es acompañado con actos y gestos concretos su autoestima e identidad serán lesionadas.

Los bebes que se crían en hogares demasiado tristes, caóticos o negligentes probablemente vivirán con una visión derrotista, sin esperar ningún estimulo o interés de los otros. Este riesgo es mayor para los hijos de padres ineptos (inmaduros, consumidores de drogas, deprimidos o carente de objetivos).

La crianza consiste en dar a un hijo primero raíces (para crecer) y luego alas (para volar). En las primeras relaciones un bebé puede experimentar la seguridad o bien el terror y la inestabilidad. En las posteriores un niño puede tener la experiencia de ser aceptado y respetado o rechazado. Algunos niños experimentan un equilibrio entre protección y libertad. Otros, una sobreprotección que los infantiliza. Padres que dan pescado en vez de enseñar a pescar. Otros niños están subprotegidos, es decir sobreexigidos. Se los pone en un botecito en alta mar .

Los niños descubren que son valiosos porque sus progenitores los tratan con afecto y porque ciertos valores son reforzados. Y estos niños se respetan porque observan cómo actúan sus padres hacia ellos y hacia otras personas. Recíprocamente, las fallas en la autoestima suelen originarse en la indiferencia parental, en la soberbia o en el maltrato.


La autoestima es un proceso continuo de interiorización del mundo exterior: la lengua que hablo, las categorías de la experiencia sensible o del pensamiento de las que me sirvo, la presión de las comunidades, la pertenencia a un género, una edad, una clase.

Las grandes depresiones y los pequeños bajones a menudo derivan de un discurso familiar en que prevalecía una actitud crítica e inhibidora para con el niño. No estamos condenados por esa mirada cruel. Si estamos condenados es porque no tuvimos posteriormente oportunidades de reemplazarla o no supimos aprovecharlas. También es cierto que a lo largo de nuestra vida debemos desechar mensajes y miradas que reforzarían este discurso que transmite insatisfacción con uno mismo.

Lo perturbador no es recibir cuestionamientos sino recibirlos de manera constante. La actitud hipercrítica es más nociva cuando no es balanceada por miradas benevolentes. Esa hipercrítica obedece a un perfeccionismo patológico. A veces puede ayudar a conseguir los objetivos en ámbitos limitados y bien definidos pero su costo emocional es elevado.

¿Qué precio tienen los éxitos en una atmósfera tóxica?

Los otros van cambiando. Apenas nacidos, somos pura necesidad. Enseguida conocemos el placer de ser abrazados. Después tenemos relaciones amorosas y sexuales. Después el placer del trabajo y de otras actividades. Pero no pasamos automáticamente. No se trata de una transición natural, sino de una transición regada por el lenguaje, la simbolización, la creatividad, que los otros nos procuraron hasta que estuvimos en condiciones de procurárnosla por nosotros mismos.

La autoestima que tenemos hoy se fue amasando con distintos ingredientes a partir del primer día de vida e incluso antes, en el proyecto de los padres para ese hijo y en la propia autoestima de los padres. Es un residuo, un destilado de esa retorta. Un destilado alimentado también por la influencia del futuro en el presente.

La autoestima inicial tiene mejores posibilidades:

a) si el niño experimenta que se aceptan sus pensamientos, sentimientos y el valor de su persona.

b) si lo invitan a jugar un juego limpio, con límites definidos con claridad; con una “libertad” limitada, no solo experimenta una sensación de seguridad, sino que cuenta con elementos para evaluar su propio juego.

c) si los padres no recurren a la violencia o la humillación; si  para calificar toman en cuenta las necesidades y deseos del niño.

Esa convicción se transmite por el cuidado respetuoso y no intrusivo. El amor no se siente consistente cuando se utiliza para manipular obediencia o sometimiento. Un niño cuyos pensamientos y sentimientos son tomados en cuenta aprende a aceptarse a sí mismo.

Las cuatro modalidades de la autoestima

La autoestima fluctúa: puede ser más o menos alta, más o menos estable y necesita ser alimentada, en grados diversos, desde el exterior. Aunque las bases se construyan durante la infancia, la autoestima no es inalterable en otras etapas de la vida. Sigue fluctuando.

La autoestima es un estuario caudaloso, turbulento, con cambiantes mareas. El Paraná cuando desemboca en el Río de la Plata. Los ríos que desembocan en la autoestima son la infancia, las realizaciones, la trama de relaciones significativas, pero también los proyectos (individuales y colectivos) que desde el futuro hacen posible el presente. Repitamos esto: sin futuro no hay presente. Por supuesto que con tantos afluentes la autoestima es turbulenta, inestable.

A) Alta y estable
Las circunstancias “exteriores” y los acontecimientos de vida “normales” tienen poca influencia sobre la autoestima. El individuo está fuera de la manada, sin obedecer ni polemizar con los demás. No consagra mucho tiempo ni energía a la defensa o la promoción de su imagen. No necesita defenderla. En todo caso se defiende sola.

Pero la excesiva confianza en el propio valor y eficacia podría hacernos más vulnerables a los peligros por cierta omnipotencia que nos impide reconocer nuestros límites y limitaciones.
Las personas con una buena autoestima no vacilan en pedir ayuda a los demás. Están seguras de que la ayuda es un préstamo que podrán devolver. Y los demás son como los bancos: le prestan al que tiene con qué responder. Dicho de otra manera, ayúdate que te ayudarán.

B) Alta e inestable
Aunque elevada, la autoestima de estas personas padece grandes altibajos. “Se ponen locos” ante las críticas y fracasos, percibiéndolos como amenazas y nos refriegan en las narices sus éxitos y sus virtudes. Los sujetos de autoestima alta y estable son mucho más atemperados y positivos, mientras que los de autoestima inestable siempre están pendientes de desafíos o del reconocimiento de los otros. La presencia constante de amenazas revela la labilidad de la autoestima.

Hay dos modos de reaccionar al fracaso. O aceptarlo y sacar una enseñanza o se echa la culpa a los demás . A partir de un acontecimiento dado, tendemos a atribuirle ciertas características: lo que ha ocurrido depende de mí o del exterior, va a reproducirse o será un hecho aislado, es representativo o limitado.


Este sentimiento de fragilidad conduce a situar la autoestima como preocupación central. Así como les exige preservarla a cualquier precio y apelar a una actitud agresiva (para promoverla) o bien pasiva (para protegerla). Ambas actitudes responden a un sentimiento de vulnerabilidad, consciente cuando corresponde a una autoestima baja, y a veces inconsciente, en el caso de una autoestima elevada pero frágil.

Las personas con autoestima elevada pero inestable luchan denodadamente. Sus tentativas son constantes para destacarse, dominar, hacerse querer o admirar. La imagen les reluce pero no es oro. Cuando se empaña asoma una inquietante inseguridad. Estos perfiles de autoestima se encuentra como base de diversos trastornos psicológicos: ira incontrolable, abuso del alcohol y drogas, adicción al trabajo, depresiones y colapsos narcisistas.

El éxito es postizo cuando se siente como un implante, una prótesis, cuando implica desgaste emocional, ansiedad excesiva y riesgo depresivo. Así como un sentimiento de fragilidad que provoca inquietud o vulnerabilidad ante las agresiones (reales o imaginarias) sobre la autoestima. Los logros nunca aportan demasiada seguridad. El equilibrio narcisista esta perturbado, hipotecado en defenderse de las experiencias negativas. Tienen la tentación de la huida hacia adelante, de brillar para no dudar.

C) Baja e inestable
Su autoestima es vulnerable. Debido a éxitos o satisfacciones puede subir un poco. Sin embargo, ese sentimiento es frágil y su autoestima se resiente cuando amagan las dificultades.

Las personas con baja autoestima pagan tributo al juicio de los otros. Su temor a engañarse o engañar a los demás los expone a dudas, a sentirse tránsfugas, impostores. La vivencia de impostura transforma los aplausos en dudas constantes acerca del mérito real. Son indecisos por temor a equivocarse. Con el pretexto de desensillar hasta que aclare (prudencia), terminan montando poco y nada el caballo (pusilanimidad).

El síndrome del impostor puede ser crónico en sujetos con baja autoestima que suelen pensar que no están a la altura del reconocimiento logrado. Padecen de una ansiedad permanente en el cumplimiento de sus tareas. Esta ansiedad los expone a estados depresivos a pesar de “éxitos” notables. Su incomodidad ante el éxito se basa en que éste les produce “disonancia cognitiva” producto de la contradicción entre la idea que tienen de sí mismos y la mirada de los otros. Si bien necesitan los logros, los temen porque los colocan ante una enorme exigencia.

D) Baja y estable
En este caso, la autoestima se ve poco afectada por los acontecimientos exteriores favorables. Están resignados y hacen pocos esfuerzos para valorarse a sus propios ojos o a los de los demás. Si no se sienten queridos tenderán a replegarse en lugar de renovar vínculos satisfactorios. Si creen haber fracasado, tenderán al autorreproche y a paralizarse sin darse otras oportunidades. Se ilusionan con fantasías de éxito y gloria, pero el temor a las decepciones los paralizan. Dependen excesivamente del reconocimiento de los otros.

En personas con baja autoestima predominan las emociones negativas (vergüenza, cólera, inquietud, tristeza, envidia) y padecen de un sentimiento de vulnerabilidad al sentirse amenazadas por las vicisitudes de la vida cotidiana. Cualquier riesgo es una amenaza. Se dedican más a la protección de su autoestima que a su despliegue, más a la prevención de los fracasos que al  asumir riesgos. Evitar arriesgarse a la crítica o al rechazo. Permanecen en la sombra, porque no están dispuestas a exponerse.

Cuando la autoestima es baja disminuye la resistencia frente a las adversidades y las personas encallan frente a vicisitudes superables. El déficit en la autoestima no supone incapacidad para logros ya que se puede tener el talento y empuje necesarios para lograrlos. Sin embargo disminuye la eficiencia y la capacidad de alegrarse con sus logros que serán vivenciados como insuficientes.

¿Existe una autoestima equilibrada?

No creemos que sea posible establecer un “justo medio”. En rigor se trata de una “autoestima llevadera”, o sea “suficientemente buena”. Para simplificar a veces la llamaremos autoestima “equilibrada” o “consolidada”. Con una autoestima equilibrada las ilusiones suelen ser un preámbulo de la acción, en vez de representar una alternativa: su modo de actuar (aceptar riesgos, intentar desarrollar sus competencias, ampliar sus límites) permite consolidar la autoestima.

¿Cuándo la ilusión es “buena” y cuándo es “mala”?


Es negativa cuando es un sustituto de la acción. En el lenguaje corriente ilusión quiere decir muchas cosas: creencia, fantasía, proyecto, etc. Acá tratamos de darle un significado preciso. Lo primero será separarla de la noción de error. Los errores saltan a la vista. Las ilusiones falsas no. El error es una carencia (de conocimiento). La ilusión, un exceso de creencia, de imaginación. Hacerse ilusiones es tomar los propios deseos por la realidad. Puedo equivocarme sin que sea en función de mis deseos (entonces se trata de un error, no de una ilusión). La ilusión, aunque pueda ser falsa, y aunque lo sea la mayoría de las veces, no es error. Es una creencia.

Las personas con autoestima equilibrada soportan una evaluación mientras que los de baja exigen aprobación. No se trata de miedo al fracaso, sino de alergia al fracaso. Cuando la autoestima es baja disminuye la resistencia frente a las adversidades y las personas se atascan en escollos superables. Una baja autoestima disminuye la capacidad de alegrarse con sus logros que siempre serán vivenciados como insuficientes. Prefieren tener un lugarcito asegurado en un grupo poco valorizado socialmente a esforzarse para defender un lugar en un grupo competitivo. Están dispuestos a compartir los éxitos grupales y encuentran allí la seguridad de una dilución de las responsabilidades si las cosas terminan mal.

La autoestima necesita estrategias de sostenimiento, desarrollo y protección. Algunos necesitan enormes esfuerzos para protegerla: negación de la realidad, huida o evasión, agresividad hacia los demás. Sacrifican mucho de la calidad de vida y se torturan ante exigencias por expectativas propias y ajenas.

¿Cómo sobreponerse al temor y afrontar lo nuevo?


Entrenándose con frustraciones que no lo tumben y con gratificaciones que lo compensen, aunque no sean inmediatas, aunque sean promesas. Las personas autoevalúan su habilidad en la ejecución de tareas, su concordancia con los patrones éticos y estéticos, la forma en que otros las aman o aceptan y el grado de poder que ejercen.

Resumiendo: los cimientos necesarios para una autoestima equilibrada implica que los otros primordiales lo hayan criado con amor y respeto, le ofrecieron reglas estables y razonables que contribuyeron a generar expectativas adecuadas, sin recurrir al ridículo, la humillación o maltrato físico y que tuvieron confianza en sus capacidades.

Autoestima y maltrato social:


El psicoanálisis describe las vicisitudes de la autoestima según la relación entre el yo y sus ideales.  Éstos se convierten en los depositarios de la omnipotencia narcisista original y el yo disfruta de autoestima en la medida en que su imagen se acerca a sus valores éticos y estéticos. Ellos contienen múltiples identificaciones con los padres, así como identificaciones posteriores con hermanos, contemporáneos y adultos admirados.

El niño al percibir su desvalimiento, pierde la ilusión de una fusión perfecta con la madre. Percibe que necesita, que tiene que pedir. La ilusión de autosuficiencia deja paso a un sentimiento de inferioridad. Para congraciarse, el niño se vuelve casi una réplica. Acepta todo de los padres. Incorpora sus valores y sus prohibiciones. El temor a que dejen de quererlo queda siempre flotando, mientras se va constituyendo el superyó, que es el mismo tirano con distinto bozal. Con la aclaración de que “el papá dentro de uno”, por terrible que sea, no deja de ser una creación del sujeto.

No hay en el ser humano una facultad “natural” que le permita distinguir entre el bien y el mal. La ética no es innata sino adquirida. Le es impuesta al niño por un dictamen exterior, que paulatinamente irá haciendo suyo. Se somete porque es débil. Se somete cuando lo instan a controlar sus esfínteres. ¿O usted piensa que él tiene alguna gana de controlar? Los padres bajan línea. A veces como vicarios de leyes que están en la cultura (controlar los esfínteres), a veces como déspotas caprichosos.

La autocrítica (superyó) es la internalización de deseos y tabúes, anhelos y prohibiciones. Tiene historia, es cambiante. Día a día va haciéndose cargo del “mundo externo” y, particularmente, de los valores de la cultura como un todo. El niño y el adulto necesitan ser amados por su superyó, como también necesitan ser amados por las personas de su entorno y necesitan que sus logros sean respetados por la cultura (o por su microcultura o cultura alternativa).

Una de las primeras cosas que aprende el bebé es a observar el semblante de esos seres todopoderosos que lo cuidan. Peor para él si están disgustados. Otra cosa que aprende es que sus progenitores se alegran cuando hace algo (empezar a gatear, etc.) y se intranquilizan cuando hace algo (llorar, etc.). En los padres y en él hay, binariamente, cosas buenas y malas.

Las aspiraciones acerca de lo que se debe ser y tener (ideal del yo), así como las consignas acerca de lo que no se debe hacer (consciencia moral) están conformadas por las aspiraciones parentales y sus sustitutos. La amenaza de la pérdida de amor está siempre flotando.

El camello, el león y el niño. Según Nietzsche, el hombre pasa por tres estadios. En el primero, el hombre es un “camello”, cargado con puros “tú debes”. En el segundo, ha descubierto su “yo quiero” y lucha como un león contra el “tú debes”, pero sin poder zafar. Hay todavía demasiadas cuentas pendientes que impiden la soltura del querer creador y la autonomía consecuente. Esto se logra cuando se llega a ser niño y se consigue la espontaneidad.

La persona incrementa su autoestima en la medida en que se siente más próxima a los proyectos que demandan sus ideales. Una frustración narcisista puede precipitar una depresión al producir un colapso parcial o completo de la autoestima si el sujeto se siente incapaz de vivir acorde con sus aspiraciones. Esas aspiraciones pueden estar a años luz o relativamente cercanas. Cuanto más lejos estén, más recursos se dedicarán a disimular ese hiato.

Frente al estallido de las normas tradicionales, el individuo cuenta (o debiera contar) con una guía interior que extrae de la mirada de los otros y la suya propia. La búsqueda de autoestima es como toda búsqueda, la prueba de que uno está vivo e implica someternos a ciertas exigencias.

La persona sumergida en valores múltiples y contradictorios debe reconstruir ideales para encontrar patrones de medida para su autoestima. Cada uno se las arregla como puede frente a la multiplicidad y la movilidad de los referentes colectivos que fundan el reconocimiento social. En la actualidad los vínculos sociales son más inestables. Y entonces la construcción de la autoestima y su preservación en las azarosas calles de la urbe están mas basadas en la autonomía y la eficacia personal.

La autoestima se resquebraja cuando la sociedad “maltrata” al sujeto y se desmantelan ciertos soportes necesarios. La degradación de los valores colectivos incide sobre los valores personales, “instalados” en la infancia pero siempre “actualizándose”, como un programa de computación. ¿Cómo recuperar una credibilidad apuntalada por convicciones éticas compartidas y compartibles? La falta de brújulas éticas no puede sino hacer tambalear la autoestima.

Podríamos hablar de efectos inherentes a la globalización y de efectos indeseados. Mientras tanto, podemos constatar que se han debilitado los lazos sociales y se ha borrado una dimensión: la de la vida pública. Faltan referentes, brújulas que indiquen por qué latitud y longitud navega nuestro barco. El río está revuelto, y lo está porque así son los ríos, pero también porque la corrupción y la apatía de los honestos permiten que se contaminen.

La autoestima también se ve afectada por fenómenos como el desempleo, la marginación y la crisis en los valores e ideales. Los duelos masivos y traumas hacen zozobrar vínculos, identidades y proyectos personales y colectivos.

No se trata de cruzarse de brazos ante procesos destructivos. Nuestro país vive socavado por la desocupación, por la pauperización generalizada, por la decepción con la corporación política y su imposibilidad de mirar otra cosa que sus prebendas y sus rituales. Para vivir, para que la vida tenga sentido, debe haber proyectos. Evitar el “sálvese quien pueda”. La trama cultural puede ser productora de un narcisismo trófico, que apuntala identidades, proyectos, ideales. Para ello se requiere encarar las secuelas del terrorismo de Estado, de la hiperinflación , del terror en todas sus facetas, de la corrupción y de la fragilidad institucional. Nada de guiños cómplices: solidaridad en vez de complicidad.

El que elude enfrentar estas crisis tiene que encerrarse en un búnker al que no afectará el afuera, sus turbulencias diversas, sus duelos masivos. Hemos vivido “dentro” de esa crisis multidimensional (política, social, económica y ética) que nos asedia en las últimas décadas. ¿Cómo historizar sin que la nostalgia corte las alas de la creación?

No cruzarse de brazos supone creer en la transformación. Reivindico un “utopismo crítico” que elabora proyectos y se oponga tanto al voluntarismo sin fundamentos teóricos como a cierto fatalismo que condujo a idealizar el desencanto por identificar lucidez con pesimismo. Un proyecto terapéutico supone la elaboración de ciertos duelos y tiene como protagonista la diferencia. Apostar al “utopismo crítico” no es sólo una irresponsable, fogosa e inconducente actitud juvenil sino la única manera de refundar la esperanza.
 

30/1/17

5 cosas que dañan tu autoestima [30-1-17]


5 cosas que dañan tu autoestima

¿Alguna vez te has sentido mal contigo misma? Tranquila, a todas nos pasa.


Nunca te has sentido mal después de ver una foto de Taylor Swift? ¿O triste con respecto a tu cuerpo después de ver a los ángeles de Victoria´s Secret? Es muchísimo más normal de lo que crees, ¡esas cosas están hechas para que te sientas así!

Aunque parezca que somos las chicas más fuertes del Universo, todavía existen ciertos aspectos a nuestro alrededor que afectan la forma en la que pensamos sobre nosotras mismas y de cómo nos perciben los demás.

El sentirnos tristes tras ver a una celebridad despampanante es normal, dado que los medios de comunicación tratan de vendernos ideas falsas de lo que debemos ser o de cómo debemos comportarnos o vernos.

Si estás harta de sentirte así, ¡es hora de que te levantes y dejes esto en el pasado! Te decimos algunas de las cosas que más bajan el autoestima y qué puedes hacer para recuperarla, ¿lista para comenzar?


Revistas de moda:

¡Son increíblemente hermosas! Sin embargo, las modelos que ahí aparecen tienen un montón de producción detrás: no sólo las maquillan y las peinan profesionales entrenados, también les ponen prendas que les favorecen al 100%, luces que las hacen ver diferentes y poses estratégicas para lucir aún más sus atributos. Por si fuera poco, ¡existe muchísimo photoshop detrás de estas fotos! No creas todo lo que ves.


Modelos y cantantes:

¿Sabes cuántas dietas y ejercicio hacen las modelos y cantantes que ves en televisión? ¡Muchísimo! Esto es porque su carrera depende de ello. Muchísimos especialistas y expertos están detrás de su imagen para que se vean y actúen de la forma en la que nosotros las vemos. ¡No te lo tomes tan en serio! Mejor enfócate en tu propio cuerpo y personalidad, sin necesidad de compararte con nadie.


Programas de cirugías plásticas:

Cada vez que vemos en la tele un programa de cómo le cambiaron la vida a una niña gracias a que cambiaron la forma de su nariz o de su rostro, debemos pensar automáticamente que es falso. Las cosas no cambian por cómo te ves, ¡es la forma como te sientes lo que cambia las situaciones! Confía en ti y ámate con todo tu corazón, ¡ningún cambio de imagen es necesario para esto!


Programas de cambio de look:

Verte bien es sentirte bien, ¡de eso no hay duda! Pero que la confianza en ti misma no dependa de la ropa que uses o la forma en la que te peines. Este tipo de programa de televisión es especialista en hacerte creer que es necesario cambiar para sentirte bien contigo misma, ¡pero es falso! Puedes sentirte igual de fabulosa con lo mismo que te has puesto durante toda tu vida.


Páginas de Facebook:

Esas páginas de Facebook dedicadas a fitness o deportes en los que sólo aparecen chicas súper guapas también afectan tu autoestima. No sabemos de dónde provenga cada foto que aparece ahí, pero lo que sí es un hecho es que no todas son reales y sólo te hacen querer un ideal imposible de alcanzar, ¡sé mejor que tú misma y no imites a nadie!

¿Estás de acuerdo con estos puntos? ¡No te compares, eres hermosa tal como eres!
 

29/1/17

Herramientas para que tu hijo tenga buena autoestima

Herramientas para que tu hijo tenga buena autoestima

La autoestima se construye en el hogar. Y es cómo cada niño se aprecia a sí mismo, no como realmente es.

laprensagrafica.com

La psicóloga gestáltica Fanny Berger expresa que la construcción de la autoestima en los niños lleva años, por lo tanto, no puede mejorarse por arte de magia. A continuación, damos dos herramientas para incrementarla; sin embargo, existen muchas otras variables que influyen en su formación.

Los hijos observan cómo los padres se conducen en la vida, por ejemplo, sí son seguros o inseguros, si se enojan a menudo cuando el otro le hace un comentario negativo acerca de ellos, etcétera. Por ello, la pregunta conductora es cómo es tu autoestima, pues influencia a los hijos que conviven contigo.

El mundo está lleno de peligros y los niños tienen que sentir que siempre sus padres están presentes en sus vidas y pueden recurrir a ellos. Si ustedes son coherentes y constantes en sus respuestas, se transforman en figuras predecibles. Cuando los chicos tienen determinadas conductas, siempre tienen que tratar de reaccionar de igual manera. Esto calma a los hijos pues empiezan a predecir lo que puede suceder.

Por ejemplo, se llega a un acuerdo que los niños deben levantar la mesa luego de la cena. A veces cumplen con dicha obligación y a veces no. El punto es que, en ciertas ocasiones, los padres se enojan y, en otras, ni le recuerdan que deben realizar la tarea previamente pautada. Esto causa confusión e inseguridad. Por eso, es importante que los adultos fijen y sostengan los límites, pues brinda confianza, ya que ellos empiezan a predecir las respuestas de sus progenitores en relación con sus conductas.

Si los padres son personas predecibles en relación con sus hijos, ellos serán personas seguras de sí mismas y podrán desarrollar una buena autoestima.

Otro punto importante son los elogios que los adultos emiten ante conductas de sus hijos. Las alabanzas tienen que ser merecidas, para que el niño las pueda recibir y creerlas. No ayuda estar constantemente elogiando a los niños, pues se pueden convertir en dependientes de las alabanzas emitidas hacia ellos.


Deportes


Asimismo, recomendamos que te concentres en actividades que suban la autoestima de tu hijo, entre ellos el deporte. Un estudio elaborado por la Universidad de Essex (Reino Unido) demostró que el ejercicio al aire libre favorece de modo significativo el ánimo y mejora la autoestima.

Los investigadores comprobaron que durante los primeros cinco minutos de ejercicio en espacios abiertos, e independientemente del tipo de actividad que se lleve a cabo, hay un impacto positivo.

De acuerdo con este trabajo, el movimiento del cuerpo, sumado al estímulo que reciben los sentidos con los colores, los ruidos de la naturaleza, la sensación del viento sobre la piel y las percepciones del aire limpio, es beneficioso para el estado físico y la mente.

Otras investigaciones han confirmado que la actividad al aire libre multiplica las ventajas que la luz solar tiene sobre el organismo. Se sabe, por ejemplo, que la activación de la vitamina D, para ayudar en la mineralización de los huesos, se ve favorecida con esta condición.

Por ello te recomendamos matricularlos en este año en clases donde se les impartan deportes al menos una hora al día.

10/1/17

La gran importancia de fortalecer la autoestima en los hijos [10-1-17]


La gran importancia de fortalecer la autoestima en los hijos

Alertan a padres sobre la importancia de fortalecer la autoestima de sus hijos en este regreso a clases

Una de las principales causas de estrés psicosocial en los niños es la posibilidad de convertirse en víctimas del bullying en este regreso a clases, toda vez que cualquier motivo para percibir a un infante con rasgos "diferentes" es un factor de vulnerabilidad, principalmente por una característica física como la baja estatura por falta de hormona de crecimiento, y esto empeora si su autoestima no se encuentra fortalecida.
Así lo dio a conocer en conferencia de prensa el Doctor Armando Blanco, Endocrinólogo Pediatra por el Hospital Infantil de México "Federico Gómez", quien agregó que "los niños pasan la mayor parte de su tiempo en el colegio, así el rendimiento escolar se puede considerar como una importante medida de su ajuste psicosocial".

Niños con baja estatura

Niños con déficit de hormona de crecimiento, estudiados antes de recibir tratamiento presentaron fallos en su rendimiento escolar sin relacionarlo con la puntuación del coeficiente intelectual, basado en sus expedientes académicos. Además, padres y profesores refirieron que su trabajo se vio con frecuencia interferido por las características de su personalidad como son una pobre concentración, escasa atención y alteraciones en el comportamiento, intentando ser el centro de la clase1.

Importancia de la familia

A pregunta expresa, el experto puntualizó que adicional a las características físicas, para lograr un fortalecimiento de la autoestima de los niños, se deberán considerar las condiciones familiares y sociales en que se desarrolla, preguntar sobre sus actividades físicas, su comportamiento, aprovechamiento escolar y horario de sueño, así como el tipo de trabajo y la relación afectiva entre los padres: "La familia constituye el núcleo esencial en que el niño recibe atención, cuidados y afectos necesarios para que su crecimiento y desarrollo sean normales".

"Los adultos suelen tratar a los niños de acuerdo con la edad que aparentan y no la que realmente tienen", comentó el experto. "En el caso de los niños con talla baja, es común que su sentido de autonomía se vea mermado al ser comparados con otros niños de su misma edad ?dada la maduración tardía de sus rasgos físicos- y que esto conlleve a que sus padres o profesores los sobreprotejan, situación que los hace aún más vulnerables al bullying".

Un retraso en el diagnóstico de talla baja puede ocasionar el detrimento no solo de la talla final sino de su salud integral por la falta de un tratamiento oportuno. "De ahí la importancia de mantener una estrecha comunicación entre padres e hijos, para detectar cualquier caso de maltrato psicológico o físico por parte de los compañeros, así como acudir con un especialista en endocrinología pediátrica y considerar la posibilidad de iniciar un tratamiento con hormona de crecimiento humana recombinante que pudiera apoyar en el desarrollo ideal del niño", finalizó el Doctor Blanco.

8/1/17

Una semana sin Facebook, ¿la solución para mejorar la autoestima?



Una semana sin Facebook, ¿la solución para mejorar la autoestima?

En Dinamarca se realizó un experimento en el que se les solicitó a usuarios frecuentes de la red social que la abandonaran durante 7 días. Cuáles fueron los cambios en los estados de ánimo de los stalkers


infobae.com

Facebook traspasó su condición de red social y se transformó en una parte inevitable de la rutina diaria. Sus usuarios dedican horas cada día, en sus celulares, computadoras o tablets, para inspeccionar la actividad de sus amigos. Fotos, reflexiones y comentarios varios en una plataforma en la que se hace culto de la felicidad.

La Universidad de Copenhague reunió a 1.095 personas con perfiles activos en Facebook. El 86% de ellos eran mujeres y el 14% restante, hombres. Todos procedentes de distintas partes de Dinamarca, con una edad promedio de 34 años y alrededor de 350 amigos en la red social analizada.

En primer lugar, se les pidió que realizaran un pre-test de 15 minutos que les permitía a los investigadores determinar quiénes estaría en el grupo de tratamiento y quiénes en el grupo de control. A la mitad de los participantes -del grupo primer grupo- se les pidió que no tuvieran contacto con Facebook, que ni siquiera abrieran su sesión durante una semana. Al otro grupo, se les dijo que siguieran con sus hábitos de siempre en la red social.

Transcurridos los 7 días, emergieron los resultados del estudio. Los participantes completaron otro test en el que el grupo de tratamiento reflejó una mejora significativa en el estado de ánimo con respecto a la semana anterior. Los stalkers -los usuarios que más controlan los movimientos en las redes de sus amigos- padecen un síndrome llamado "Facebook-envidia". Ellos fueron los que registraron un mayor aumento en su autoestima después de no usar la red social.

De los participantes del grupo de tratamiento que realizaron el test final, el 13% admitió caer en la tentación y haber usado Facebook en algún momento de la semana. La mayoría de los incumplidores aseguró que el desliz se había debido a una emergencia o que había sido un "accidente".

"Millones de personas se pasan horas en Facebook cada día, lo cual afecta su salud subjetiva", escribió el autor del informe Morten Tromholt. La revolución en las comunicaciones promovió una aproximación entre los puntos más lejanos del globo. Las personas están más conectadas entre sí que en ningún otro momento de la historia. Pero, ¿eso las hace más felices?

"No", respondió en forma tajante Tromholt. De hecho, los usos predominantes de Facebook -es decir, como un medio para comunicarse y obtener información sobre otros, como pasatiempo habitual- están afectando negativamente nuestro bienestar en varias dimensiones", continuó.

11/12/16

Te enseñamos cómo cultivar la autoestima en tus pequeños

Te enseñamos cómo cultivar la autoestima en tus pequeños

abcdelbebe.com

La infancia es justamente la etapa en el que el concepto que se tiene de sí mismo, la identidad personal y la autoestima están en pleno proceso de desarrollo. Tanto, que depende prácticamente de los mensajes y estímulos reciban de ti como padre o madre, ayudándolos desde muy temprana edad a construir su autoestima con base en el afecto, el acompañamiento y la valoración que hagas de sus logros.

De acuerdo con los especialistas en el tema, los niños que crecen con una buena autoestima son individuos con una configuración sólida de seguridades personales, lo que les trae enormes beneficios como poder expresar sus emociones con facilidad y confianza; ser autónomos, independientes y participativos en las decisiones que los afecten (según su edad); sentirse a gusto consigo mismos y, por lo tanto, tener un mayor desarrollo a nivel social y afectivo, así como superar las dificultades y los obstáculos que se les presenten de manera más tranquila, siendo tolerantes a la frustración y sin temor a equivocarse y volver a intentarlo.

Contrario a lo anterior, debes saber que los menores que crecen con baja autoestima tendrán mayores inseguridades y rasgos de ansiedad, además de bajísimos niveles de aceptación de las dificultades y de los fracasos.

Esto se reflejará en su interacción social, con actitudes o comportamientos como: temor a relacionarse con otros, timidez, dificultad para establecer límites y respetar los que se le han impuesto, dependencia excesiva de sus padres y cuidadores en momentos que exigen de su total autonomía, y dificultad para solucionar conflictos por sí solos.

En este sentido, especialistas como Claudia Jiménez Chacón, psicoterapeuta infantil, de adolescentes y de familia, advierte que “a nivel cognitivo la baja autoestima puede afectar las habilidades de los procesos mentales y, como consecuencia, el desarrollo del aprendizaje, pues se ven afectados la atención, el seguimiento, el mantenimiento y la finalización de las instrucciones. Además, la memoria y la evocación conceptual”, apunta.

Entonces, la pregunta que te podrás estar haciendo es: ¿cómo logro estimular la autoestima en mis hijos? Para empezar, es preciso que recuerdes que la autoestima es la manera como cada persona se aprecia a sí misma; se construye desde el amor propio y las relaciones con los otros. De ahí la importancia de tratar bien a tus hijos, cultivar el dominio sobre sus sentimientos y emociones, y exponerlos a mensajes que refuercen sus fortalezas, y señalen de manera positiva y constructiva sus debilidades y límites.

Así, es claro que los niños reciben constantemente nuestra aprobación sobre sus actitudes y comportamientos en forma de mensajes positivos y negativos que les van formando una idea de quiénes son y cuáles son sus capacidades. Por eso el primer paso de los padres para estimular la autoestima, según Astrid Triana Cifuentes, decana de la Facultad de Psicología de la Fundación Universitaria Sanitas, es “ser conscientes de que es necesario tener claridad sobre las posibilidades reales de logro en las diferentes etapas del desarrollo de los niños, a fin de establecer metas alcanzables y exigir en concordancia. No se puede esperar que un niño de dos años se anude los cordones, pero sí se debe esperar que haya logrado el control de esfínteres”, destaca Triana.

Además, es importante que tengas presente que la autoestima se aprende, y por tanto hay que potencializar en el menor las experiencias positivas que lo alienten a cultivar esta capacidad. Isabel Cristina Bettin, psicóloga del Gimnasio Los Caobos, recomienda “identificar las cualidades y talentos del niño, y potencializarlos en su vida diaria con frases, mensajes y elogios que le refuercen y lo hagan consiente de sus capacidades. Esto va a generar triunfos que lo van a hacer sentir valioso y muy capaz”, afirma Bettin.

Por otra parte, el cariño y el amor que los padres les proporcionen a sus hijos son un factor esencial, aseguran los expertos; este amor debe ser incondicional y no condicional. “Si los padres expresan amor solo cuando el niño los hace sentir bien o cuando se comporta como esperan que lo haga, este no se sentirá amados de verdad. Si los padres solo aman cuando satisfacen sus requisitos o expectativas, es muy probable que los niños se sientan incompetentes y frustrados”, explica la especialista.

Por eso las frases de elogio y de agradecimiento, y los mensajes de esperanza, confianza, orgullo y perdón son importantes para reforzar su valía personal. Las expresiones de estímulo deben servir para dar aliento y valor, además de reconocer el esfuerzo que el niño ha hecho.

Esa valoración es lo que les permite construir seguridad en sí mismos y en sus capacidades. Sin embargo, la doctora Jiménez Chacón advierte que un mensaje aprobatorio no siempre es necesario, pues “cuando se reconoce cada comportamiento deseado y con frecuencia diaria, el niño crea dependencia y costumbre o se satura: se puede llegar a condicionar sus acciones a la espera de un elogio, de modo que cuando no lo tiene puede sentir un ambiente hostil o crear inseguridad”.

A su vez, no debes olvidar que es necesario acompañar a tu niño en sus errores, ayudándole a comprender lo que salió mal o no resultó, cómo puede mejorar y por qué no hay razones para no volver a intentarlo. Por eso, según Chacón, “los mensajes frente al error deben ser más de orden constructivo y propositivo que de reproche o penalización.

No es lo mismo decir “no eres capaz de hacer las cosas bien” que “estoy seguro de que si te esfuerzas más lo vas a lograr” o “dime cómo podríamos (en conjunto, porque los padres y adultos deben estar implicados) mejorar esto que hiciste”. Aquí es fundamental hacer un análisis sobre el error y decirle: “pensemos qué faltó para que esta vez las cosas te salieran bien” o “hablemos sobre cómo podrías mejorar”, aconseja la experta.

Pero no todo son elogios y mensajes constructutivos. La autoestima de tus pequeños también se forma desde la calidad del tiempo que compartas con ellos, el tipo de atención que les des, y el respeto y la participación que les brindes en cada momento, además de la imposición clara y concertada de límites que les permiten entender que hay barreras que no se pueden pasar. Lograr un buen balance en este sentido es demostrarles que son importantes para ti y que, por lo tanto, valen mucho como personas.